El mapa de color de la Comunidad de Madrid ha dado un vuelco total y el azul del PP domina ahora la región, tras recuperar el terreno perdido ante el PSOE en los comicios de 2019, en una victoria histórica. Con récord de participación (76,13 por ciento con el 96,14 escrutado), Isabel Díaz Ayuso se ha impuesto en todos los grandes municipios y conquistado sin ambages los principales bastiones de la izquierda, desde el denominado ‘cinturón rojo’ del sur al corredor del Henares, con una diferencia notable respecto a la segunda fuerza. La pandemia y los últimos dos años han encumbrado a la presidenta regional, desgastado a los socialistas ante el empuje de Más Madrid, retratado las expectativas de Pablo Iglesias y borrado a Ciudadanos.

Si bien el denominador común es el éxito de Ayuso en el 98 por ciento de los 179 municipios, los resultados en algunas localidades reflejan la dimensión de su victoria. Una pica en los lugares más complicados y, a priori, insospechados. Fuenlabrada, Parla, Getafe o Alcalá de Henares, entre otros, han sido históricamente un territorio de apoyos masivos a la izquierda, pero no en esta ocasión. Este 4-M resucita las mejores noches electorales del PP en la Comunidad, con más de diez puntos de ventaja en algunos casos.

Sirva la comparativa con los resultados de 2019 para medir el giro radical en el electorado. En Fuenlabrada, por ejemplo, Ángel Gabilondo logró dos años atrás el 38,68 por ciento de los votos. El PP, en cambio, quedó relegado a la cuarta posición, con solo el 12,33 por ciento de los apoyos. Este martes, sin embargo, los populares rozaron el 36 por ciento y el PSOE se quedó por debajo de 23. En Parla, idéntico escenario. Mientras que en los anteriores comicios los socialistas dominaron (33,13 por ciento) y Ayuso no pasó del cuarto escalón (12,87), ahora es muy distinto. La victoria de la derecha se traduce en casi un 34 por ciento de las papeletas para la presidenta regional y poco más del 21 para Gabilondo.

Pero este viraje de izquierda a derecha no se limita al ‘efecto Ayuso’. Una de las claves de la campaña fue la importancia que los partidos más polarizados ideológicamente, Unidas Podemos y Vox, dieron a las zonas tradicionalmente obreras. Tanto Iglesias como Rocío Monasterio se lanzaron a arañar todo lo posible en estas localidades, con el señuelo del «democracia o fascismo», por un lado, y la arenga de que la «izquierda ha abandonado a los suyos», por otro.

Vox frente a Podemos
Sea como fuere, la realidad es que la formación morada ha tenido un papel casi residual, borrado del mapa por Más Madrid pero también por los de Santiago Abascal. En Fuenlabrada Vox ha sacado más del 10 por ciento de los votos, mientras que Podemos se ha quedado en el 7,7. En Parla la diferencia es de 12 frente al 9,4 por ciento; en Alcorcón, de 8,11 contra 7,95 por ciento y en Móstoles, del 9,3 frente al 7,6 por ciento. En otros feudos de la izquierda como Getafe, Alcorcón o Rivas Vaciamadrid, el PP también se ha impuesto con holgura, pero Iglesias ha conseguido, al menos, no ser el partido con menos apoyos de cuantos han logrado representación.

Edmundo Bal queda relegado a la insignificancia en todos los feudos ‘naranjas’. En Valdemoro pasa de liderar el centro-derecha a no llegar ni al 4 por ciento

En la zona oeste, bastión inexpugnable de la derecha, estas elecciones no han hecho sino confirmar una mayoría aplastante del PP, con más del 60 por ciento de los apoyos en Pozuelo de Alarcón, Boadilla del Monte o Majadahonda –en Las Rozas se queda en el 58 por ciento–. Con el resto de partidos conformándose prácticamente con las migajas que ha dejado Isabel Díaz Ayuso, Vox ha conseguido colarse como la segunda opción para sus vecinos. Ciudadanos, que hace dos años se consolidó como segunda fuerza, ahora queda en último lugar.

La victoria popular ha sido igualmente contundente en localidades que salvaron el honor en 2019, como Tres Cantos o Torrejón de Ardoz. Aranjuez, Alcalá, Alcobendas, Colmenar, San Sebastián de los Reyes, San Fernando de Henares, Arganda, Coslada… Encontrar un solo territorio que no pase al azul es imposible.

El caso de Ciudadanos merece una mención aparte, con Edmundo Bal condenado a la insignifancia política en cualquier caso. Ayuso ha absorbido todo el electorado naranja y la relevancia que adquirió hace ahora dos años, con un total de 26 diputados, se ha diluido por completo; su victoria en localidades como Paracuellos de Jarama, Valdemoro o Arroyomolinos ha pasado del todo a la nada.

En Valdemoro fue la opción preferente para el votante del bloque de centro-derecha, con un 24,1 por ciento de los apoyos, pero este 4 de mayo ha desaparecido. Sin paliativos. El municipio, gobernado por la formación local, ha sido uno de sus grandes feudos en la región desde su irrupción en 2015, pero ahora está en su momento más delicado. Al desastre de las elecciones hay que añadir que, como informó ABC, el alcalde Sergio Parra está investigado por los presuntos delitos de prevaricación administrativa y malversación de caudales públicos. Está citado a declarar el próximo 1 de junio con el edil de Hacienda Virgilio Velayos. En Paracuellos ha pasado de concentrar el 31,91 por ciento de los apoyos en 2019 a ni siquiera llegar al 4; mientras que en Arroyomolinos baja del 24,44 de Ignacio Aguado, el más votado, a menos del 4 con Bal.

El honor del PSOE
El PSOE ha perdido todos los grandes municipios en los que fue el más votado en 2019 y 2015, víctima también del auge de Mónica García y Más Madrid. Con una derrota incuestionable de Gabilondo en el cinturón del sur y el corredor del Henares, solo hay dos localidades que salvan tímidamente el honor socialista: El Atazar y Fuentidueña del Tajo. En el primer caso se trata de un pequeño de la zona norte con menos de un centenar de vecinos. Gabilondo obtuvo el 34,92 por ciento de los apoyos, con el PP 6 puntos por debajo. En Fuentidueña, por su parte, el PSOE logró el 34,05 por ciento de los votos y Ayuso poco más del 30.

El PSOE, que pierde su poder en zonas históricamente de izquierda, solo gana en El Atazar y Fuentidueña de Tajo. En Navarredonda de San Mamés se da un empate

Otro municipio serrano de la zona norte rompe la tónica habitual y, como única excepción a las victorias del PP y PSOE en la región, queda en empate técnico. En Navarredonda de San Mamés, con únicamente 102 papaletas –34 abstenciones y 2 nulos–, los populares y los socialistas cerraron el escrutinio en tablas, con 31 votos para cada uno. Más Madrid sumó 17; Vox, 10; Unidas Podemos, 8; y Ciudadanos, 3. Así, al margen de esta localidad y las dos dominadas por el PSOE, Díaz Ayuso triunfó en 175 territorios.

Buscar matices a la derrota de la izquierda es una tarea complicada, pero Más Madrid es uno de los pocos partidos que puede presumir de salvar los muebles en cierta medida. Además de lograr otros cuatro diputados y, con un total de 24, igualarse al Partido Socialista en la cámara madrileña, Mónica García también puede destacar sus resultados en una decena de municipios, aunque ninguno de los grandes. El horizonte que se abre para la formación, como referente de la oposición y ariete contra la gestión de Ayuso –como ha hecho durante la pandemia–, se reconoce ya en Alpedrete, Arroyomolinos, Brunete, Cercedilla, Hoyo de Manzanares, Paracuellos de Jarama, Pinto, Torrejón de la Calzada y Torrejón de Velasco y Torrelodones, También en Madrid capital.

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Ayuso arrasa en el 98% de los municipios de Madrid y conquista los grandes feudos de la izquierda

El mapa de color de la Comunidad de Madrid ha dado un vuelco total y el azul del PP domina ahora la región, tras recuperar el terreno perdido ante el PSOE en los comicios de 2019, en una victoria histórica. Con récord de participación (76,13 por ciento con el 96,14 escrutado), Isabel Díaz Ayuso se ha impuesto en todos los grandes municipios y conquistado sin ambages los principales bastiones de la izquierda, desde el denominado ‘cinturón rojo’ del sur al corredor del Henares, con una diferencia notable respecto a la segunda fuerza. La pandemia y los últimos dos años han encumbrado a la presidenta regional, desgastado a los socialistas ante el empuje de Más Madrid, retratado las expectativas de Pablo Iglesias y borrado a Ciudadanos.

Si bien el denominador común es el éxito de Ayuso en el 98 por ciento de los 179 municipios, los resultados en algunas localidades reflejan la dimensión de su victoria. Una pica en los lugares más complicados y, a priori, insospechados. Fuenlabrada, Parla, Getafe o Alcalá de Henares, entre otros, han sido históricamente un territorio de apoyos masivos a la izquierda, pero no en esta ocasión. Este 4-M resucita las mejores noches electorales del PP en la Comunidad, con más de diez puntos de ventaja en algunos casos.

Sirva la comparativa con los resultados de 2019 para medir el giro radical en el electorado. En Fuenlabrada, por ejemplo, Ángel Gabilondo logró dos años atrás el 38,68 por ciento de los votos. El PP, en cambio, quedó relegado a la cuarta posición, con solo el 12,33 por ciento de los apoyos. Este martes, sin embargo, los populares rozaron el 36 por ciento y el PSOE se quedó por debajo de 23. En Parla, idéntico escenario. Mientras que en los anteriores comicios los socialistas dominaron (33,13 por ciento) y Ayuso no pasó del cuarto escalón (12,87), ahora es muy distinto. La victoria de la derecha se traduce en casi un 34 por ciento de las papeletas para la presidenta regional y poco más del 21 para Gabilondo.

Pero este viraje de izquierda a derecha no se limita al ‘efecto Ayuso’. Una de las claves de la campaña fue la importancia que los partidos más polarizados ideológicamente, Unidas Podemos y Vox, dieron a las zonas tradicionalmente obreras. Tanto Iglesias como Rocío Monasterio se lanzaron a arañar todo lo posible en estas localidades, con el señuelo del «democracia o fascismo», por un lado, y la arenga de que la «izquierda ha abandonado a los suyos», por otro.

Vox frente a Podemos
Sea como fuere, la realidad es que la formación morada ha tenido un papel casi residual, borrado del mapa por Más Madrid pero también por los de Santiago Abascal. En Fuenlabrada Vox ha sacado más del 10 por ciento de los votos, mientras que Podemos se ha quedado en el 7,7. En Parla la diferencia es de 12 frente al 9,4 por ciento; en Alcorcón, de 8,11 contra 7,95 por ciento y en Móstoles, del 9,3 frente al 7,6 por ciento. En otros feudos de la izquierda como Getafe, Alcorcón o Rivas Vaciamadrid, el PP también se ha impuesto con holgura, pero Iglesias ha conseguido, al menos, no ser el partido con menos apoyos de cuantos han logrado representación.

Edmundo Bal queda relegado a la insignificancia en todos los feudos ‘naranjas’. En Valdemoro pasa de liderar el centro-derecha a no llegar ni al 4 por ciento

En la zona oeste, bastión inexpugnable de la derecha, estas elecciones no han hecho sino confirmar una mayoría aplastante del PP, con más del 60 por ciento de los apoyos en Pozuelo de Alarcón, Boadilla del Monte o Majadahonda –en Las Rozas se queda en el 58 por ciento–. Con el resto de partidos conformándose prácticamente con las migajas que ha dejado Isabel Díaz Ayuso, Vox ha conseguido colarse como la segunda opción para sus vecinos. Ciudadanos, que hace dos años se consolidó como segunda fuerza, ahora queda en último lugar.

La victoria popular ha sido igualmente contundente en localidades que salvaron el honor en 2019, como Tres Cantos o Torrejón de Ardoz. Aranjuez, Alcalá, Alcobendas, Colmenar, San Sebastián de los Reyes, San Fernando de Henares, Arganda, Coslada… Encontrar un solo territorio que no pase al azul es imposible.

El caso de Ciudadanos merece una mención aparte, con Edmundo Bal condenado a la insignifancia política en cualquier caso. Ayuso ha absorbido todo el electorado naranja y la relevancia que adquirió hace ahora dos años, con un total de 26 diputados, se ha diluido por completo; su victoria en localidades como Paracuellos de Jarama, Valdemoro o Arroyomolinos ha pasado del todo a la nada.

En Valdemoro fue la opción preferente para el votante del bloque de centro-derecha, con un 24,1 por ciento de los apoyos, pero este 4 de mayo ha desaparecido. Sin paliativos. El municipio, gobernado por la formación local, ha sido uno de sus grandes feudos en la región desde su irrupción en 2015, pero ahora está en su momento más delicado. Al desastre de las elecciones hay que añadir que, como informó ABC, el alcalde Sergio Parra está investigado por los presuntos delitos de prevaricación administrativa y malversación de caudales públicos. Está citado a declarar el próximo 1 de junio con el edil de Hacienda Virgilio Velayos. En Paracuellos ha pasado de concentrar el 31,91 por ciento de los apoyos en 2019 a ni siquiera llegar al 4; mientras que en Arroyomolinos baja del 24,44 de Ignacio Aguado, el más votado, a menos del 4 con Bal.

El honor del PSOE
El PSOE ha perdido todos los grandes municipios en los que fue el más votado en 2019 y 2015, víctima también del auge de Mónica García y Más Madrid. Con una derrota incuestionable de Gabilondo en el cinturón del sur y el corredor del Henares, solo hay dos localidades que salvan tímidamente el honor socialista: El Atazar y Fuentidueña del Tajo. En el primer caso se trata de un pequeño de la zona norte con menos de un centenar de vecinos. Gabilondo obtuvo el 34,92 por ciento de los apoyos, con el PP 6 puntos por debajo. En Fuentidueña, por su parte, el PSOE logró el 34,05 por ciento de los votos y Ayuso poco más del 30.

El PSOE, que pierde su poder en zonas históricamente de izquierda, solo gana en El Atazar y Fuentidueña de Tajo. En Navarredonda de San Mamés se da un empate

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Buscar matices a la derrota de la izquierda es una tarea complicada, pero Más Madrid es uno de los pocos partidos que puede presumir de salvar los muebles en cierta medida. Además de lograr otros cuatro diputados y, con un total de 24, igualarse al Partido Socialista en la cámara madrileña, Mónica García también puede destacar sus resultados en una decena de municipios, aunque ninguno de los grandes. El horizonte que se abre para la formación, como referente de la oposición y ariete contra la gestión de Ayuso –como ha hecho durante la pandemia–, se reconoce ya en Alpedrete, Arroyomolinos, Brunete, Cercedilla, Hoyo de Manzanares, Paracuellos de Jarama, Pinto, Torrejón de la Calzada y Torrejón de Velasco y Torrelodones, También en Madrid capital.

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