Llega el día. Casi tres meses después de que se anunciara el anticipo de las elecciones autonómicas, más de 5,1 millones de madrileños tienen este martes el derecho de decidir quién tomará las riendas del Gobierno regional. No se producía una convocatoria tan singular desde las votaciones en octubre de 2003, tras el conocido caso del ‘tamayazo’, cuatro meses y medio antes. Además, en esta ocasión se juntan tres factores añadidos: la jornada es un martes, el protocolo Covid y el enorme clima de crispación política de la recién terminada campaña. De lo que salga de las urnas se constituirá la Asamblea el 8 de junio, en una sesión que arrancará a las 10 de la mañana. Luego, el presidente de la Cámara tendrá un máximo de 15 días para proponer a un candidato como jefe del Gobierno. Una vez ocurra, se fija la fecha de la investidura, que será entre el tercer y séptimo día posterior (el 30 de junio si se agotan todos los plazos). En las horas siguientes, el designado anunciará los nombres que conformarán su gabinete, seguramente más pequeño que el de 2019 (13 consejeros).

De esos 5,1 millones de votantes, más de 231.000 lo han hecho por correo y más de 26.000 residen fuera de España. El voto no presencial ha aumentado estos comicios un 41%, comparándolo con el de mayo de hace dos años. El extraordinario condicionante del Covid-19 marcará de principio a fin la jornada. La Comunidad de Madrid ha dispuesto 5 millones de mascarillas quirúrgicas y 124.000 FFP2 para los 21.795 miembros de las mesas (65.385 si se tiene en cuenta a los suplentes); 55.000 litros de gel hidralcohólico; 2 millones de guantes; 45.000 pantallas de protección facial y 9.100 litros de líquido desinfectante.

Además, hay 2.800 personas designadas responsables Covid en los 1.084 colegios y locales electorales; 3.300 que se encargarán de limpiar y desinfectar las instalaciones y un contingente de seguridad conformado por hasta 7.700 efectivos (4.500 policías nacionales, 2.200 guardias civiles y cerca de un millar de agentes locales).

La jornada de votación tendrá el horario habitual, de 9 a 20 horas, pero las autoridades sanitarias recomiendan hacerlo por tramos: mayores de 65 años, de 10 a 12; sintomáticos de Covid o con la enfermedad activa, de 19 a 20. Además, lo ideal es llevar el voto dentro del sobre desde casa, para tocar cuantos menos elementos posibles y pasar el tiempo justo en el colegio. El votante debe ir solo, a excepción de quienes necesiten ayuda de otra persona o tengan menores a su cargo (puesto que el día se ha declarado inhábil a efectos escolares).

Todos aquellos cuya jornada laboral coincida con el tiempo en el que las urnas están abiertas tienen hasta 4 horas de permiso retribuido y los que vivan en una zona básica confinada podrán saltarse las restricciones (siempre que el colegio se encuentre en otra área) aportando la carta de la Oficina del Censo Electoral. Antes de proceder a practicar el sufragio hay que echarse gel hidroalcohólico. Y, por supuesto, es obligatorio el uso de mascarilla. Eso sí, el presidente de la mesa puede pedirle que se la retire un instante para verificar su identidad. La experiencia previa en Cataluña, Galicia y País Vasco, que votaron ya en pandemia, ha servido para conformar parte de este protocolo.

El entorno de votación se garantiza seguro. El plan recoge caminos diferenciados de entrada y salida, además de ventilación permanente y desinfección cada tres horas. Los votantes se encontrarán con varias novedades a la hora de ejercer su derecho al sufragio: no podrán entregar el DNI al presidente de la mesa para que coteje los datos personales, sino que tendrán que depositarlo en unas bandejas ‘porta-documentos’ (7.300 entre todos los locales electorales de la región) que se desinfectarán entre voto y voto. Además, se han colocado 254.000 metros lineales de señalética para facilitar el mantenimiento de la distancia de seguridad. No podrían faltar las cabinas electorales (2.500) para quienes deseen seleccionar su papeleta en secreto. Eso sí, esta vez se pide que se evite tocar las cortinas con el objetivo, una vez más, de minimizar el contacto. Para ello, la Comunidad de Madrid embridará las telas y las cabinas se distribuirán de tal forma que se garantice el secreto.

En cuanto a las mesas, deben estar a una distancia mínima de tres metros entre ellas y con un metro y medio entre los presidentes y los vocales. El cierre de los centros se producirá, como en todas las ocasiones, a las 20 horas, siempre que no haya ninguna interrupción durante la jornada como, por ejemplo, si se da el supuesto de falta de papeletas (se han impreso 96 millones de los 20 partidos que se presentan). En este caso, la jornada se alargaría tanto como haya durado la interrupción. A partir de ese momento, se introducen en las urnas los votos emitidos por correo y ejercen su derecho, luego, los designados para las mesas. Una vez termine el proceso, comienza el escrutinio, en el que se prevé que los datos fiables estén disponibles a las 23 horas.

Inteligencia artificial
El desarrollo de la jornada podrá seguirse desde el Centro de Datos, instalado en el Pabellón 14 de Ifema, donde se proyectará en tiempo real las principales magnitudes y novedades que se vayan sucediendo. Por primera vez en un proceso electoral, además, se aplica la inteligencia artificial. Esto se hará a través del robot Sophia, un ‘software’ de aspecto humanoide capaz de ofrecer respuestas a distintos bloques de información. Desarrollada en Hong Kong, proporciona información rápida sobre el 4-M y puede acceder, entre otros, a los avances en los datos de participación.

Asimismo, los ciudadanos podrán seguir, minuto a minuto, los comicios a través de una aplicación móvil habilitada por la Comunidad de Madrid que se puede descargar desde la web del Ejecutivo regional. En ella se encontrará información sobre la apertura y cierre de mesas electorales, participación actualizada y los resultados, cuando el escrutinio dé el pistoletazo de salida. A través de ella también se podrá acceder a un ‘configurador de pactos’, un mapa interactivo que desglosa la información de las candidaturas más votadas en cada municipio y ver el aforo en tiempo real en los locales electorales para evitar aglomeraciones.

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Elecciones en Madrid: Más de 5 millones de votantes, marcados por el Covid, eligen su gobierno hasta 2023

Llega el día. Casi tres meses después de que se anunciara el anticipo de las elecciones autonómicas, más de 5,1 millones de madrileños tienen este martes el derecho de decidir quién tomará las riendas del Gobierno regional. No se producía una convocatoria tan singular desde las votaciones en octubre de 2003, tras el conocido caso del ‘tamayazo’, cuatro meses y medio antes. Además, en esta ocasión se juntan tres factores añadidos: la jornada es un martes, el protocolo Covid y el enorme clima de crispación política de la recién terminada campaña. De lo que salga de las urnas se constituirá la Asamblea el 8 de junio, en una sesión que arrancará a las 10 de la mañana. Luego, el presidente de la Cámara tendrá un máximo de 15 días para proponer a un candidato como jefe del Gobierno. Una vez ocurra, se fija la fecha de la investidura, que será entre el tercer y séptimo día posterior (el 30 de junio si se agotan todos los plazos). En las horas siguientes, el designado anunciará los nombres que conformarán su gabinete, seguramente más pequeño que el de 2019 (13 consejeros).

De esos 5,1 millones de votantes, más de 231.000 lo han hecho por correo y más de 26.000 residen fuera de España. El voto no presencial ha aumentado estos comicios un 41%, comparándolo con el de mayo de hace dos años. El extraordinario condicionante del Covid-19 marcará de principio a fin la jornada. La Comunidad de Madrid ha dispuesto 5 millones de mascarillas quirúrgicas y 124.000 FFP2 para los 21.795 miembros de las mesas (65.385 si se tiene en cuenta a los suplentes); 55.000 litros de gel hidralcohólico; 2 millones de guantes; 45.000 pantallas de protección facial y 9.100 litros de líquido desinfectante.

Además, hay 2.800 personas designadas responsables Covid en los 1.084 colegios y locales electorales; 3.300 que se encargarán de limpiar y desinfectar las instalaciones y un contingente de seguridad conformado por hasta 7.700 efectivos (4.500 policías nacionales, 2.200 guardias civiles y cerca de un millar de agentes locales).

La jornada de votación tendrá el horario habitual, de 9 a 20 horas, pero las autoridades sanitarias recomiendan hacerlo por tramos: mayores de 65 años, de 10 a 12; sintomáticos de Covid o con la enfermedad activa, de 19 a 20. Además, lo ideal es llevar el voto dentro del sobre desde casa, para tocar cuantos menos elementos posibles y pasar el tiempo justo en el colegio. El votante debe ir solo, a excepción de quienes necesiten ayuda de otra persona o tengan menores a su cargo (puesto que el día se ha declarado inhábil a efectos escolares).

Todos aquellos cuya jornada laboral coincida con el tiempo en el que las urnas están abiertas tienen hasta 4 horas de permiso retribuido y los que vivan en una zona básica confinada podrán saltarse las restricciones (siempre que el colegio se encuentre en otra área) aportando la carta de la Oficina del Censo Electoral. Antes de proceder a practicar el sufragio hay que echarse gel hidroalcohólico. Y, por supuesto, es obligatorio el uso de mascarilla. Eso sí, el presidente de la mesa puede pedirle que se la retire un instante para verificar su identidad. La experiencia previa en Cataluña, Galicia y País Vasco, que votaron ya en pandemia, ha servido para conformar parte de este protocolo.

El entorno de votación se garantiza seguro. El plan recoge caminos diferenciados de entrada y salida, además de ventilación permanente y desinfección cada tres horas. Los votantes se encontrarán con varias novedades a la hora de ejercer su derecho al sufragio: no podrán entregar el DNI al presidente de la mesa para que coteje los datos personales, sino que tendrán que depositarlo en unas bandejas ‘porta-documentos’ (7.300 entre todos los locales electorales de la región) que se desinfectarán entre voto y voto. Además, se han colocado 254.000 metros lineales de señalética para facilitar el mantenimiento de la distancia de seguridad. No podrían faltar las cabinas electorales (2.500) para quienes deseen seleccionar su papeleta en secreto. Eso sí, esta vez se pide que se evite tocar las cortinas con el objetivo, una vez más, de minimizar el contacto. Para ello, la Comunidad de Madrid embridará las telas y las cabinas se distribuirán de tal forma que se garantice el secreto.

En cuanto a las mesas, deben estar a una distancia mínima de tres metros entre ellas y con un metro y medio entre los presidentes y los vocales. El cierre de los centros se producirá, como en todas las ocasiones, a las 20 horas, siempre que no haya ninguna interrupción durante la jornada como, por ejemplo, si se da el supuesto de falta de papeletas (se han impreso 96 millones de los 20 partidos que se presentan). En este caso, la jornada se alargaría tanto como haya durado la interrupción. A partir de ese momento, se introducen en las urnas los votos emitidos por correo y ejercen su derecho, luego, los designados para las mesas. Una vez termine el proceso, comienza el escrutinio, en el que se prevé que los datos fiables estén disponibles a las 23 horas.

Inteligencia artificial
El desarrollo de la jornada podrá seguirse desde el Centro de Datos, instalado en el Pabellón 14 de Ifema, donde se proyectará en tiempo real las principales magnitudes y novedades que se vayan sucediendo. Por primera vez en un proceso electoral, además, se aplica la inteligencia artificial. Esto se hará a través del robot Sophia, un ‘software’ de aspecto humanoide capaz de ofrecer respuestas a distintos bloques de información. Desarrollada en Hong Kong, proporciona información rápida sobre el 4-M y puede acceder, entre otros, a los avances en los datos de participación.

Asimismo, los ciudadanos podrán seguir, minuto a minuto, los comicios a través de una aplicación móvil habilitada por la Comunidad de Madrid que se puede descargar desde la web del Ejecutivo regional. En ella se encontrará información sobre la apertura y cierre de mesas electorales, participación actualizada y los resultados, cuando el escrutinio dé el pistoletazo de salida. A través de ella también se podrá acceder a un ‘configurador de pactos’, un mapa interactivo que desglosa la información de las candidaturas más votadas en cada municipio y ver el aforo en tiempo real en los locales electorales para evitar aglomeraciones.

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